• Miguel Ángel Mancera Espinosa

Primer Aniversario de la Constitución de la Ciudad de México

Primer Aniversario de la Constitución de la Ciudad de México

Fecha: 05 de febrero de 2018

Lugar:Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Ciudad de México.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Quiero en primer lugar agradecer la presencia del presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa; saludar al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, aprovechar para agradecer todo su apoyo, todo su acompañamiento durante esta tarea de gobierno.

Durante estos años de gobierno en donde el posicionamiento internacional de la Ciudad de México ha alcanzado verdaderamente pilares muy importantes y por supuesto sitios que la consolidan y la consolidan porque ha sido un trabajo también así de perseverancia y de logra que nuestra capital esté en absolutamente todas las ventanas internacionales del mundo.

Hoy la Ciudad de México es referente para la lucha contra el cambio climático, hoy la Ciudad de México es referente en ordenamientos jurídicos, hoy la Ciudad de México es referente en protección de derechos, es referente en muchas tareas a nivel internacional, y eso se lo quiero agradecer al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, a quien siempre estaré agradecido por todo este compromiso, muchas gracias.

También quiero saludar y quiero agradecer su trabajo, su dedicación don Porfirio Muñoz Ledo; él pasó por un momento muy difícil en esta etapa de gobierno en materia de salud y no obstante ello no cejó, nunca dejó de estar ahí, en el trabajo permanente, porque él estaba con la comisión precisamente, con el encargo de la Reforma Política de la Ciudad de México.

Algo que mucha gente pensó que era un sueño guajiro, que sería de nueva cuenta una declaración política o una oferta de campaña que no llegaría nunca a su punto final, volvería a ser parte del debate, parte de la tarea y del discurso. Sin embargo el empeño de él y de otras muchas personas, dio al punto de culminación de esta tan añorada Reforma Política de la Ciudad de México, así que a don Porfirio también le agradezco muchísimo todo su compromiso y todo su trabajo.

Y déjenme también saludar a los constituyentes, hombres y mujeres que hoy nos acompañan, y agradecer por supuesto el trabajo y el compromiso de ellos, de ellas y la conducción del senador Encinas.

El senador Alejandro Encinas tuvo una tarea bien difícil, porque cuando llegamos a la Asamblea Constituyente teníamos una prueba de las que, hablando del ambiente deportivo diríamos que era una prueba contra reloj, había un plazo, había una fecha y si no se llegaba a ese punto, simplemente no se hubiera tenido Constitución en la Ciudad de México, así que a Alejandro Encinas le reconozco también, todo su trabajo.

Saludo a todos y cada uno de los que hoy nos acompañan a los representantes de las diferentes comunidades en donde están hoy consolidados derechos a: comunidades indígenas, niñas, niños, adultos mayores, a la comunidad LGBTTTI, por supuesto a las personas con discapacidad, a todos, a los que están velando por derechos de alimentación, de salud, de deporte, por los derecho de los animales, por todo lo que hoy tiene en el marco su cuidado la Constitución de la Ciudad de México.

A nuestros amigos y amigas de los medios de comunicación que han sido también fundamentales en esta tarea de difusión y conocimiento de toda la ciudadanía, a todos.

Hoy en esta conmemoración de la publicación de la primera Constitución de la Ciudad de México; ha sido una tarea que ha estado acompañada de muchos retos que ponen a prueba el espíritu de la capital de la República.

Desafíos que todos conocemos y por supuesto cambios en la forma de la convivencia; directrices claras para la tareas económicas, sociales, para desafíos que hoy han demostrado que en nuestra previsión y por supuesto en nuestro planteamiento está también una realidad, los propios desafíos de la naturaleza lo que nos ha enseñado que es importante para estar mejor preparados.

Ahí en la Constitución, en la primera Constitución de la Ciudad de México, se habló de resiliencia, se marcó como un punto elemental para nuestra capital, así que con ánimo solidario, con responsabilidad, con compromiso, pero más que nada con profundo amor a esta capital de la República así es como hemos trabajado, así es como nos hemos comprometido para enfrentar cualquier imponderable, para construir, para reconstruir, para transformar, para estar unidos desde lo más profundo de esta Ciudad de México.

En este contexto, en este contexto del primer aniversario de la Constitución nosotros debemos reconocer un texto progresista, un texto de avanzada, un reflejo fiel de la naturaleza comunitaria y del afán de anteponer el interés propio al interés colectivo, siempre el interés colectivo sobre el interés propio.

Nuestro texto constitucional es síntesis de historia de esta capital, yo escuché durante varios días, durante muchos días, el debate de quienes han luchado por muchos de los derechos en esta capital y veía, y observaba en su ánimo alcanzar esas conquistas, cristalizar las luchas, cristalizar todo lo que había sido un empeño contra autoritarismo, contra la marginación propia de la capital de la República para está ahí, para poder escuchar el reclamo de diferentes actores políticos.

Ya se había dicho y se había repetido más de 200 años dice don Porfirio Muñoz Ledo intentando poder ser una parte integrante de la República Mexicana, más de 200 años reclamando por la soberanía.

Nuestra Constitución hoy, revaloriza el valor, el alcance, el verdadero contexto de lo individual y de lo colectivo.

Las condiciones básicas indispensables para el desarrollo integral de cada persona contemplan los derechos de todos y todas, exalta la libertad como máximo valor humano y busca que la dignidad sea el hilo conductor de toda la vida desde el nacimiento hasta la muerte.

La Constitución de la Ciudad de México garantiza la libertad de género, protege a las diferentes concepciones de la familia, garantiza una vida y muerte digna.

No sobra señalar también que la propia Organización de las Naciones Unidas ha reconocido a la Constitución de la Ciudad de México por ser la primera que a nivel mundial incorporó de manera íntegra la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Que la CEPAL ha considerado a nuestra Constitución como uno de los primeros esfuerzos en el mundo que visualiza, desde lo local, un nuevo estilo de desarrollo sostenible con igualdad y con pleno respeto a los derechos humanos; alineado ya, desde ahora, con los objetivos del desarrollo sostenible de la Agenda 2030.

Su naturaleza incluyente reconfigura por completo la manera con que el gobierno se relaciona con la ciudadanía. Se ha incorporado un concepto fundamental que dará muestra en este próximo proceso y que es el de las alcaldías, esperamos que se logre con ello un orden de gobierno más cercano a la gente, más atento a las necesidades primordiales y respetuoso de las diferentes identidades que conforman esta ciudad.

La Constitución de la Ciudad de México es un texto que da cuenta de la pluralidad, de la pluralidad social pero también de la pluralidad cultural. En ella convergen expresiones de los más diversos sectores de nuestra ciudad, es un documento que se ha puesto y que ha puesto en el centro a los ciudadanos y a la ciudadanía; sus derechos, sus libertades.

La Ciudad de México como un espacio de avanzada en el país, ahí está el ejemplo, ahí está una línea de acción que bien se puede seguir, no se trata de imitar, se trata de observar, se trata de analizar, se trata de valorar en todo lo que el ámbito de comprensión puede tener como referente para nuestro propio país.

De esta forma la Constitución de la Ciudad de México materializa y se materializa en diferentes ámbitos; pero la Constitución no puede por sí sola con todo, no nos debemos equivocar, no es solo un texto. La Constitución la tenemos que hacer realidad nosotros, cuando participamos en sus tareas, cuando observamos sus mandatos, cuando nos convocamos a procesos electorales con espíritu democrático, cuando respetamos opiniones, creencias y la diversidad de los demás, cuando mejoramos la educación de nuestros hijos, cuando tendemos la mano a quien lo necesita, cuando privilegiamos el diálogo sobre la confrontación como un método.

Hoy más que nunca es necesario que el país voltee a ver esta Constitución, la Constitución de la Ciudad de México, reflexionar sobre los grandes problemas nacionales a fin de crear soluciones prácticas.
No viene mal subrayar que en esta Constitución se han planteado las coaliciones de gobierno como una necesidad que debe discutirse a fin de lograr y resolver los grandes problemas que agobian en nuestro país.

Así es, nuestra Constitución, la primera Constitución de la Ciudad de México es punta de lanza para el cambio de régimen hacia un gobierno de coalición. En este ejercicio de pluralidad la Constitución es, no tengo ninguna duda, un parteaguas a la hora de lograr los consensos de diversos actores políticos. Basta el testimonio de quienes están aquí de cómo se logró que todas las fuerzas políticas ahí representadas, en el tiempo marcado por la propia Constitución alcanzaran los consensos para que llegáramos a la suscripción de todas y de todos del documento jurídico fundacional de la era moderna de esta capital.

Estas son condiciones vitales, me parece, para el funcionamiento de cualquier reingeniería institucional que emprendamos.

Es por eso que quiero reiterar mi reconocimiento a todos los que participaron ahí. Yo creo que todos podemos sentirnos orgullosos de la Constitución de la Ciudad de México. La Ciudad de México está llamada a ser siempre este referente, a ser garante de derechos, por supuesto a aportar propuestas importantísimas para nuestro país. Ahí está otro ejemplo, un ejemplo que quedará, sin mayor estridencia, como una decisión de todas y de todos y de todos. Es una decisión que está enfrentada contra los nubarrones que colocaban sobre su proyecto.

Nos decían que no lo lograríamos, nos auguraban que sería un intento más, ahí está para la historia, ahí queda para la referencia. Hay dos hechos indiscutibles, que podrán comentarse, pero que no podrán negarse jamás, en éste, en mí gobierno, logramos la Reforma Política de la Ciudad de México y también la primera Constitución de la capital de la República.

A un año de su publicación, la Ciudad de México se consolida como puntal de causas políticas y de las causas sociales más importantes.

Hoy tal cual como lo apuntó Tenoch, en tanto dure el mundo no acabará ni perecerá la fama ni la gloria de la Ciudad de México-Tenochtitlan, y nos debe de llenar de orgullo, de orgullo nacional, de orgullo local pertenecer a esta ciudad, me parece que cuando nosotros logremos asimilar ese orgullo, el orgullo de ser mexicanos, el orgullo de ser capitalinos, cada vez daremos paso más hacia el frente porque entonces trabajaremos por el mismo objetivo, el objetivo es México, el objetivo es la Ciudad de México.

Yo me uno a este llamado que hace el ingeniero Cárdenas, es importantísimo que tengamos un nuevo texto constitucional en el país. Ya no puede vivir con reformas, ya no puede vivir solamente con remiendos nuestra Constitución.

Es indispensable una reforma constitucional, un planteamiento de un nuevo texto constitucional también en la República Mexicana; eso debe animarnos a todas y a todos nosotros.

De verdad, por todo el trabajo, por todo el acompañamiento, por toda la tarea, a todo el equipo de gobierno hoy también quiero reconocer.

Todos y cada uno de ustedes participaron también con sus opiniones, sus aportaciones para la construcción del texto que dio base al debate en la constituyente.

Sintámonos orgullosos de la ciudad, sintámonos orgullosos de ser mexicanos y mexicanas.

Muchas gracias.

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