• Miguel Ángel Mancera Espinosa

Foro Salario Suficiente y Dignidad en el Trabajo

Foro Salario Suficiente y Dignidad en el Trabajo

Fecha:28 DE ABRIL DE 2016

Lugar:H. Congreso del Estado de Jalisco

Muchas gracias. Muy buenas tardes a todas, a todos ustedes. Quiero agradecer a todos y cada uno de los organizadores, hombres y mujeres que han tenido el tino y además la visión para organizar este importante Foro “Salario Suficiente y Dignidad en el Trabajo”.

Quiero saludar de manera particular y reconocer todo el esfuerzo, el acompañamiento y ahora este compromiso público que hoy ha manifestado aquí, al presidente municipal de Guadalajara, a don Enrique Alfaro Ramírez, muchísimas gracias Enrique, gracias por tu compromiso, desde la Ciudad de México, desde la gente, los trabajadores, México, te lo van a agradecer, en todo México porque esta tarea y esta lucha así debe ser, nos se debe detener.

También agradecer al diputado coordinador del Partido Movimiento Ciudadano en Jalisco, a Ismael del Toro Castro, porque efectivamente en la Feria del Libro, cuando tuvimos la oportunidad de que nos invitara el señor rector de la Universidad de Guadalajara a este importantísimo evento, en donde el pensamiento, la palabra, la obra escrita y por supuesto, muchas de las mentes que están buscando cómo mejorar nuestro país se dieron cita, ahí platicamos de salario mínimo.

Ahí hablamos de esta tarea y ahí él nos dijo: “Nosotros lo vamos a impulsar acá; nosotros vamos a hablar con la gente y vamos también alzar la voz, porque se requiere, porque es importante, porque estamos convencidos que es para los que menos tienen”.

Así que muy agradecido con los dos, con Ismael del Toro y con Tonatiuh, muchas gracias los dos, porque han estado también impulsando esta tarea.

A toda la gente de Jalisco hoy representada con ustedes, además de decirles que siempre venimos a esta tierra con mucho gusto, porque es tierra de mujeres hermosas y de hombres trabajadores, y que es una tierra además muy cercana a la que corresponde a mi familia, a la familia de mi mamá y que la hemos visitado con frecuencia.

Y qué bueno que aquí en Guadalajara, encontremos este referente en esta misma identidad de pensamiento. Qué bueno que sea con Enrique también, porque este no es un tema de política, es un tema de la ciudadanía, es un tema de la gente que menos tiene y en quien siempre hemos construido, hemos edificado todo lo que sigue.

¿A qué me refiero? Nuestra economía, cuando nosotros decimos que está bien la economía, es porque abajo en los cimientos están los que menos tienen, es porque hay alguien que está ganando el salario mínimo y debiéramos de ver lo que se siente ganar el salario mínimo para poder apreciarlo.

Es que estamos construyendo entonces una economía que no está con bases sólidas, porque mientras estés oprimiendo a alguien para construir, quiere decir que no estás construyendo bien.

Y esto lo hizo mucho tiempo México y entonces el salario mínimo tenía estos incrementos inerciales, ¿qué cómo se resolvían? Ya todos sabemos cómo se resolvían. Simple y sencillamente se marcaba cuál iba a ser el incremento y tenías uno por ciento, dos por ciento, tres por ciento y de ahí no se pasa, y de ahí no se pasaba.

Con una Comisión que resuelve esto, que hemos reiterado que es anacrónica, que ya no tiene sustento, que debe de ser diferente.

Porque miren, si estuviéramos pidiendo algo que no estuviera previsto, pues quizá nos dirían: “Oye, hay que trabajar mucho porque esto ni siquiera está previsto en ningún lado”. Pero, está previsto en la Constitución, en nuestra Constitución, en la que nos dimos los mexicanos.

En el artículo correspondiente, en el artículo 123 ahí se dice claramente para qué es el salario mínimo; no es para las multas, no es para referir cuánto va a costarme un crédito, no es para ver cuánto me van a dar de prerrogativa como partido político.

Es para determinar cuánto debe ganar una persona para poder vivir, y para poder vivir con algo que se ha dicho durante mucho tiempo, que es con decencia, dignamente.

Ahí se habla de cultura, se habla de poder alimentarse y entonces, ahí se quedó y se empezó a determinar un salario mínimo que va en contra de la Constitución, que va en contra de lo que requiere la gente y ahí construimos la economía.

Yo creo que así no debe ser, por eso emprendimos esta tarea. Obviamente, cuando arrancamos, pues teníamos todo en contra, es como cuando sales y ves todo de repente nublado y dices: “Pues yo creo que va a llover”, pues sí empezó a llover, nos empezó a llover más bien, ¿no?

Empezó a llovernos de todo, porque nos dijeron que era una propuesta populista, que era demagógica, que no tenía sustento científico. Y nos dijeron que estábamos haciendo un incremento por decreto, que íbamos a llevar al país, no a la Ciudad de México, al país a una quiebra financiera, con lo que proponíamos, todo eso nos dijeron.

Y de repente dijimos que teníamos un método, que nos dejaran hablar, ¿no? “Es como, está bien”. Llegas tarde a tu casa, te regañan y dices: “Pues déjame explicarte porque llegué tarde, ya luego que venga el regaño”. Bueno, los que sean casados o las que sean casadas, porque también si llegan tarde, pues tienen que explicar por qué.

Pues así dijimos, nada más déjenos explicar qué es lo que queremos hacer, cómo sí hay un estudio, cómo sí hay un soporte. Cómo ya lo hizo Perú, cómo lo hizo Chile, cómo lo hicieron en Sudamérica y cómo no lo podemos hacer nosotros, ya lo hizo Argentina.

Y entonces, nos dijeron: “No, es que para que subas el salario mínimo tiene que haber productividad”. Y entonces, por qué lo subió Chile si tiene la misma productividad de México, y por qué si hemos tenido 15 años de productividad, no ha habido un solo incremento que tenga que ver o relacionarse con la productividad.

Entonces, todo esto no se respondía, ¿por qué? Porque no tenía razón, porque no tenían razón en su modelo económico; porque en el modelo económico demostramos que si se incrementaba cómo lo pedimos entonces, más o menos a la línea de bienestar, no de bienestar, de pobreza alimentaria –que estamos hablando de 182 en ese momento—, no iba a pasar nada. Entonces, nos dijeron: “No, no puede ser porque va a haber inflación”.

Empezamos a impulsar y como bien dijo Enrique y han explicado ya aquí –como explicó Tonatiuh–, empezamos a explicar y empezamos a impulsar. Hoy ya hay una Reforma Constitucional, hoy ya está desindexado el salario mínimo de las multas y de todo lo demás.

Quiere decir que sí se puede entonces, porque ya se aprobó, y ya es Reforma Constitucional. ¿Qué necesitamos ahora?, dar un paso valiente, el próximo incremento del salario mínimo no debe ser un incremento de un peso o de dos, o de tres pesos; estamos hablando de que rebasemos esta línea de los 182 pesos, cuando menos, que lleguemos a 186, qué bueno que lleguemos a 186.

No va a pasar nada, bueno, va a pasar algo muy importante, la gente que menos tiene, los que menos ganan van a cambiar su forma de vida, van a recibir algo directamente al bolsillo, que es donde quiere sentir todo el discurso porque si no se queda en palabrería.

Y miren ustedes, yo les quiero leer algo muy rápido. Pero –miren— después les digo quién lo dijo y cuándo lo dijo, pero nada más escuchen esto, dice: “Ningún negocio, ningún negocio que dependa para su existencia de pagar a sus trabajadores salarios insuficientes para una vida digna, tiene derecho alguno a continuar en este país. Fíjense, qué fuerte, ¿no?

Ningún negocio que pague salarios insuficientes tiene derecho a continuar en este país. Con negocios quiero decir todo el comercio, así como la industria; con trabajadores quiero decir todos los trabajadores. Y con salarios dignos quiero decir que más que un nivel elemental de subsistencia, me refiero a salarios para vivir decentemente.

Esto lo dijo Roosevelt, en 1933, en Estados Unidos, 1933. Fíjense si no es algo que ya es hora que se haga en nuestro país.

Y estoy seguro que con Enrique Alfaro apoyándonos aquí, que con esta Declaración de Guadalajara, vamos a seguir con este volumen. Y seguramente haremos convocatorias a otras ciudades, Enrique, y podemos llamar a otros rectores y llamar a otros diputados y a otras diputadas; y podemos llamar a más gente porque México ya no puede seguir con esto.

Ya no hay pretexto pues, ya no tiene por qué estar contenido esto del salario mínimo. Porque otra cosa que nos dijeron –recuerdo muy bien—: “Nadie gana salario mínimo, para qué estás con esto, qué estás diciendo si nadie lo gana”.

Y entonces tomamos listas y los datos propios de los análisis de CONEVAL y les dijimos: “Aquí dice que hay siete millones de personas que están ganando salario mínimo, en la Ciudad de México casi 300 mil”. Yo creo que eso, con que hubiera uno ya tienes justificación, pero con esto todavía mucho más.

Entonces, créanme que sí se puede, tenemos todos los estudios, aquí está, en el libro están todos los estudios técnicos de los economistas, de los analistas, y aquí como decía yo, ya no se trata que hagamos política, se trata de que hablemos con la gente y que la misma gente nos diga: “Esto no puede seguir así por más explicaciones que le des”.

El salario mínimo tiene que ser un salario digno y México no puede seguir a la zaga, no puede seguir rezagado de todo lo que está sucediendo en América Latina.

Hoy es un trabajo y es un debate que se está dando en Alemania, que se está dando en Estados Unidos. Ustedes lo han escuchado las campañas presidenciales, se toca el salario mínimo porque ahí es donde está la base y está el soporte de las economías.

Así que yo estoy muy contento de poder estar acá, quiero agradecer mucho a todos los que han seguido este foro con interés.

Quiero agradecer otra vez de manera pública a Enrique Alfaro, a todo su equipo; a los diputados y a las diputadas de Jalisco; a la gente de Guadalajara, a todos los que puedan sumar.

Cada voz que se sume a este tema del salario mínimo, es una voz que está viendo por los que más necesitan. Créanme que hay una causa justa, una causa que se requiere para las familias que siguen padeciendo estos incrementos inerciales, absurdos, de un peso o de dos pesos.

Esto va a cambiar, yo se los aseguro que ya va a cambiar porque ya estamos en la línea.

En la Ciudad de México hoy tenemos un trabajo legislativo –querido Enrique— en donde la Ciudad de México, el Gobierno de la Ciudad de México, no contrata a ningún proveedor que no pague el salario mínimo que se considera digno arriba de la pobreza alimentaria.

Ningún proveedor puede pagarle a sus trabajadores menos de este nivel. Me preguntaban hace rato, ¿cuánto se requiere?, ¿cuántos salarios mínimos requiere una persona para subsistir?

Estábamos platicando ya con Salomón y con los que veníamos, aproximadamente dos y medio, para que puedas estar en los 180 que es línea de bienestar.

No podemos condenar a la gente, créanme, no lo podemos hacer, hay que trabajar juntos. Y hoy le agradezco otra vez a Enrique por este apoyo; con la declaración de Guadalajara vamos a seguir impulsando esto por todo el país porque se debe de cambiar esta política, que no es una política que pueda llevarnos a ningún desarrollo sostenible, sustentable del país, si no pensamos primero en los que menos tienen. Muchas gracias y muy buenas tardes. Gracias a todos.

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